26 sept. 2011

Cortijo abandonado en Jaén 1ª Parte

En abril realizamos una salida por tierras de Jaén y después de recorrer muchos kilómetros y estar a punto de rendirnos, encontramos este maravilloso cortijo, que si bien esta muy deteriorado, nos da una idea de lo que tenia que ser vivir en el campo andaluz en la época en la que estuvo habitado.
Aquí podían vivir varias familias, pues como se ve en la imagen, el cortijo era bastante amplio. También podeis ver a Pau, mi compañera de exploración ese día!!

Este primer portón que nos encontramos en la fachada principal del cortijo, daba a un inmenso patio en el que probablemente estarían el ganado y los aperos del campo.

Podemos imaginarnos el ajetreo de la vida cotidiana en este cortijo, y la de animales entrando y saliendo con sus amos que vio esta puerta en sus tiempos. Caballos, burros, ovejas, vacas y demás animales de crianza, que resguardaban en los establos que este gran cortijo tenia en su interior, los habitantes del mismo.

Así están actualmente los pesebres en los que seguramente comerían y beberían los caballos y sobre todos los burros y mulos, amarrados a las argollas de hierro que aún cuelgan de sus muros.
Por cierto, aqui las pilas de la cámara y la batería del movil se fueron a la porra del tirón...que mal rollo nos dió...

Esta es una vista a ese patio central desde la puerta de la cocina que después veremos.Apenas pueden apreciarse las dimensiones del mismo, ya que esta completamente lleno de zarzas y es imposible entrar con tanta maleza.

Pasamos ahora al interior de una de las zonas de viviendas del cortijo. Al fondo vemos una puerta, desde la que se accedía al patio central que hemos visto antes.

Este es el salón que nos encontramos nada más entrar. En el centro la chimenea, que si pudiese hablar seguramente nos contaría la cantidad de personas y de historias que han pasado por delante de su fuego. A los lados, unas hornacinas/armarios, de los que hoy apenas quedan sus puertas.

Esta era la antigua cocina. Quedan en los muros los viejos estantes en los que estarían colocados todos los enseres de cocina y algunos alimentos o conservas.