24 abr. 2017

Cortijo Torres Alocaz

 Junto a la carretera nacional IV, por la que seguro que muchos de vosotros habeis pasado alguna vez de camino a las playas de Cádiz desde Sevilla, nos encontramos los pocos restos que del antiguo castillo de época almohade quedan junto a las instalaciones de este cortijo abandonado.

 Comenzamos nuestra visita pasando por el gran portón de entrada.
 
 Desde el portón, accedemos a este gran patio central de la construcción.

Esta parte del cortijo no parece muy antigua, ni maltratada, como podemos observar en sus techos que se conservan perfectamente.
 
 Pese a lo antiguas que son sus puertas, las paredes y la mayoria de sus techos se conservan en bastante buen estado.

Nos encontramos con los restos de un escritorio en una de las habitaciones.

 Esta es otra de las naves a las que se accede desde este patio central, en la que como vemos, nos encontramos de nuevo con los restos de algunos muebles desvencijados y con unos techos en bastante buen estado de conservación.

 La naturaleza se ha ido adueñando del patio central del cortijo. Al fondo vemos el portalón de acceso por el que entramos a la construcción.

 Habitaciones a las que se accede desde el patio central.

 La mayoria de estas habitaciones estan totalmente vacias.

 Pero en algunas nos encontramos garrafas vacias de productos agricolas y algún que otro sillón antiguo entre otros restos.

 La chimenea se conserva en bastante buen estado.

 Recorriendo las habitaciones, nos encontramos con algunas viejas estanterias y escritorios destrozados y rodeados de documentación de la actividad del cortijo.

 Seguros de las cosechas...

 Entregas de trigo...

 Documentos, documentos y más documentos por todos lados.

 Supongo que esta seria la parte más habitada del cortijo, porque no paramos de encontrarnos sofas, sillones, estanterias, escritorios... por todas partes.

 Estas habitaciones parecen más antiguas que las que hemos ido viendo.

 Y llegamos a una de las zonas peor conservadas, lo que en su momento fue la cocina.

 De la que ya poco queda. Algunos armarios destrozados, tuberias arrancadas...


 Y del baño... que decir...aún queda menos

 Salimos de nuevo al exterior, pero por otro gran portón que nos encontramos.

 Y en un lateral otro gran acceso.


 Restos de aperos de labranza.

 En el suelo se pueden ver las huellas de algunos animales, como si se usase aquella zona  para guardarlos aun.

 Una nave anexa no ha resistido y ha perdido el techo.

 Volvemos a encontrarnos más restos de muebles desvencijados por todos lados.

 Y la zona de taller.

 El deposito de gasolina de alguna motillo perdido.

 Aqui en su momento habria alguna maquinaria fijada al suelo, lo curioso es el año que alguien grabo cuando pusieron el cemento antes de montar nada.

 Un foso para hacer los cambios de aceite a los vehiculos y las reparaciones.


 La vieja lampara del taller aun se mantiene colgando del techo.


 Y ya nos vamos, no sin antes volver la vista atras para ver lo poco que queda de un castillo, declarado patrimonio inmueble de Andalucía y que ya nadie vigila ni acompaña desde el cortijo.

Os dejo algunos enlaces en los que podreis encontrar más información sobre este lugar:

http://www.iaph.es/patrimonio-inmueble-andalucia/resumen.do?id=i19609

http://www.palaeohispanica.hol.es/castillos/utrera/alocaz/historia-torres.html

http://www.diariodesevilla.es/opinion/articulos/dueno-castillo-Alocaz-quienquiera_0_807219406.html