29 feb. 2016

Casas de los guardas forestales en Cazorla

Pasando unos días en Cazorla y disfrutando del parque natural donde nace el Guadalquivir, descubrimos estas dos casas pareadas que por el sitio en el que se encuentran, tan aisladas, suponemos que fueron en su día casas de guardas forestales del parque.

 El paso del tiempo se ha dejado notar bastante....

 Los restos de una puerta al abismo en lo que fue la segunda planta.

 La ventana tuvo mejor suerte y aun se mantenía bastante bien para no tener ya nada que guardar.

 Me encantan estos cabeceros, me recuerdan a cuando era pequeña y pasábamos las vacaciones en casa de mis abuelos con todos mis primos. 

 Otra cosa bastante antigua que también encontramos, fue esta cocinilla de gas butano que había vivido tiempos mejores.

 Creo que lo mas curioso de estas casas eran los pequeños muebles y enseres que aun quedaban por allí esparcidos.

 Esta era la puerta de acceso al patio central que unía ambas viviendas.

 De esta chimenea, de lo poco que queda, me llama la atención ese hueco lleno de hollín que hay dentro de lo que en su día seria el tiro y que hoy en día ya no existe por haberse derrumbado. No se para que servía ni que hacia ahí dentro. Si alguno de vosotros que me leéis lo sabéis, por favor ponedme un comentario. Gracias!!

 Dentro del amasijo de escombros, destacaba también algún viejo sofá.


 Las fachadas exteriores de las casas no me parecieron tan antiguas como los restos de cabeceros, sofás, cocinas...

 Para estar donde estaban, estas casas de dos plantas eran muy grandes y debieron ser cómodas para vivir. Una pena que de la segunda planta solo queden las escaleras y alguna que otra puerta y ventana.

 Si las casas eran de la misma época que los restos de las cosas que quedaban dentro, el baño se veía muy completito, con bañera y todo.

 Y hasta frigorífico nos encontramos también!!!

 Ambas casas tenían cada una su propio horno de pan, supongo que por lo apartado del lugar. No había cerca ningún pueblo al que acercarse a diario a por el pan.

 Junto al patio del horno del pan, nos encontramos lo que queda de la cocina.

 La vieja lavadora seria todo un avance en su época...pero digital no era precisamente.


 Estas eran las escaleras laterales que daban acceso a las casas desde un pequeño llano que supongo que en su momento seria una pequeña zona de huerto para el auto-abastecimiento.

Junto a estas casas, a tan solo unos metros, nos encontramos con numerosos conjuntos de cascadas y vegetación cerrada, que hace pensar que vivir aquí en su momento debió ser como mínimo tranquilo y muy interesante.